elige

Colecciones de Elige tu propia aventura y de Librojuegos

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Email this to someone

¿Os acordáis de los librojuegos? La playstation de los ´80, el espectrum de los pobres, el juego de rol versión onanista. Guau.Todos empezamos por los Elige tu propia aventura, que pusieron su nombre a todo un “género literario”, de vida efímera, pero intensa. Estaban dirigidos a un público infanto-juvenil, con títulos llenos de signos de admiración y que no embaucaban (ni defraudaban) con su contenido; Te conviertes en un tiburón, ¡Peligro! Nos ataca un cometa o Estás encogiéndote no dan pie a segundas interpretaciones o simbología literaria; realmente te estabas convirtiendo en un tiburón, te atacaba un cometa y te estabas encogiendo. Y ese era el segundo punto a favor; eran libros que te trataban de tú. El protagonista era un niño genérico, que no tenía nombre y al que todo el mundo llamaba “Muchacho”, “Amigo” o “Eh, tú”, para que todos nos pudiésemos sentir identificados, que se veía envuelto en una situación que cuando tienes 8 años te parece real como la vida misma, como que la Casa Blanca te pida ayuda para descubrir porqué está desapareciendo el petróleo del mundo o ser abducido mientras recorres el Sahara en globo.

Y el protagonista en cuestión iba con el piloto automático hasta que llegaba un punto en el que, ¡ojo!, tenías que decidir qué hacer. Las decisiones que tenías que tomar eran bastante aleatorias, y no tenías ninguna base real ni ninguna pista en la que basarte. Tras años obsesionados con esta extinguida afición infantil, he concluido que las únicas indicaciones que teníamos que seguir a la hora de tomar decisiones eran dos:

Ser bondadosos: si no ayudábamos al cervatillo herido, al girar la siguiente esquina nos caeremos por un precipicio. No digo que sea lógico, pero pasaba. Karma, creo que se llama

  1. No ser violentos. Por mucho que en la contraportada te dijesen que eres el mayor guerrero experto en todos los jitsus del mundo, ay de ti si intentabas resolver una situación con el puño cerrado.
  2. Incluso siguiendo estas sencillas instrucciones lo habitual era morir de las formas más variopintas. Tampoco había mucho problema porque todos dejábamos el dedo en la página anterior y volvíamos a elegir si palmábamos.

Pero analicemos ahora las principales (no todas) publicaciones y colecciones de elige tu propia aventura y librojuegos que se han editado en España:

Elige tu propia aventura

La principal, la que la mayoría de los nacidos en los 70 principios de los 80 conocemos. En España se editaron colecciones en español (90 números), catalán (Tría la teva aventura, 78 números) y en vasco (Aukeratu zeure abentura, 12 números). Timun Mas fue la editorial que se encargó de las ediciones castellana y catalana. El primer número que nos sorprendió en nuestras librerías fue la Cueva del tiempo, aparecido en 1983 y ¿Quién eres tú? fue el último en ver la luz en 1998. Ya hablamos de Edward Packard como el promotor de esta colección y uno de sus principales autores, junto con R. A. Montgomery, que llegó a escribir más de treinta números en la versión original.

Recordamos que el color de la edición en castellano era rojo, azul en la catalana blanca en la original. Tenían en torno a 110 páginas, y cada página era una opción a la que nos enviaban nuestras elecciones. El número de finales variaba desde unos 10 a hasta 40, y el número de estos finales afectaba a la brevedad de la historia. Los personajes eran mayoritariamente masculinos y de edad indeterminada, o niños o adolescentes. Aunque la ciencia ficción y la magia eran comunes, el entorno en el que se desarrollaban eran sobre todo el presente.

El Sistema era de elección libre, sin ninguna tirada de dados ni necesidad de acudir al azar. El juego sólo acababa cuando en una página leíamos FIN.

Las ilustraciones ocupaban toda una página y solían ser de buena calidad, con diferentes estilos entre los diferentes libros.

La dificultad no era demasiado elevada y algunas de las decisiones que tomabas eran muy evidentes. La posibilidad de morir era un hecho pero podían ser superados sin frustrarte demasiado.

La temática que trataban era increíblemente abierta. Seremos detectives, investigadores paranormales; nos enfrentaremos a fantasmas, alienígenas, enigmas históricos, etc,… Recientemente SM volvió a publicar algunos números, preservando el estilo del original y con nuevas ilustraciones. La idea no cuajó y pocos números fueron los que volvieron a las librerías.

A rebufo de esta colección, la propia Timun Mas publicó nuevas colecciones, intentando ampliar el mercado.

Elige tu propia aventura – Globo azul

El público al que se destinaba esta colección eran niños de 7 a 9 años. Eran libros más grandes, con menos páginas (alrededor de 50 páginas) y con una trama menos compleja (como si los libros de Elige tu propia aventura fuesen relatos de Borges). El formato, a parte, era idéntico al que ya conocíamos lectores más maduros.

Aquí los disfrutamos en castellano y en catalán. Algunos de sus títulos fueron El árbol de Navidad, El caso del perro perdido o El castillo de arena.

Elige tu primera aventura

Saga de 12 números de 18 páginas cada uno que bajaban aún más el listón de edades del potencial lector. Historias como El Panda se ha perdido, Una noche en casa de los abuelos y El Mapache va a la playa dejan claro el tipo de historias que encontraríamos al hacernos con estos libros. En España tanto en español como en catalán y vasco pudimos disfrutar de estas obras protagonizadas por animales antropomórficos.

 

Elige tu propia aventura – Halcones del espacio

Incursión de Timun Mas en la ciencia ficción con cuatro libros al más puro estilo La Guerra de las Galaxias (seis fueron los originales). Entre ellos hay una cierta continuidad y nos muestran nuestro progreso en el cuerpo de los Halcones del espacio.

Elige tu propia superaventura

Dando el todo por el todo, Edward Packard y RA Montgomery (los dos más grandes) se atrevieron a escribir libros ¡de más de 160 páginas! Fueron solamente dos, Viaje al año 3000 y Peligro en Oriente. En la edición española las ilustraciones de portada eran diferentes a las de la edición original, por algún motivo que nadie conoce y que a nadie le importa. En otro orden de cosas, en pocas semanas trataremos las diferencias entre ediciones españolas y originales en algunos juegos de rol.

Elige tu propia aventura – Las aventuras del joven Indiana Jones

Fueron seis los números de esta colección de Timun Mas, dos menos que en el original. Aquí tenemos a Indiana Jones en formato niño repelente o joven insípido. Bien escritos, pero con muy pocos finales (en torno a 6 era lo habitual) y con muy pocas elecciones a disposición del lector. ¿Que no os parece bien? Bueno, podía ser peor. Podía ser el Reino de las Calaveras de Cristal.

 

Indiana Jones

Pasamos ahora a las aventuras de Indiana Jones adulto. Para los que preferíamos la aventura a la fantasía, estaban los libros de elige tu propia aventura de Indiana Jones, en la que “interpretabas” al sobrino del arqueólogo que se le acoplaba en la aventura de turno y que, por algún motivo, acababa decidiendo cada paso de la expedición. Las ilustraciones estaban muy bien, aunque, quizá deliberadamente, en las interiores Indiana Jones no se parecía a Harrison Ford más que en el látigo.

Había en estos libros un tipo de desenlace que me resultaba particularmente horripilante, que era la muerte circular. Si imprudentemente entrabas en un laberinto o te perdías en una selva, el libro te mandaba a una determinada página, por ejemplo, la 60. De allí, ibas a otra, por ejemplo, a la 90, ¡pero en la 90 te mandaban de nuevo a la 60! De esa forma entrabas en un ciclo infinito que, si eras avispado, te hacía concluir que habías muerto.

Tanto en español como en catalán vimos esta colección a finales de los 80. Nos ofreció esta colección la Editorial Toray con el subtítulo puntito oportunista: Escoge tu propia aventura.

Dungeons & Dragons, Aventura sin fin

Y pasamos a los libros negro, los Dungeons & Dragons, que en los recreos todo el mundo decía que eran mucho más difíciles que los de Elige tu propia aventura y eran de temática exclusivamente fantástica (aunque uno de ellos, El misterio de los antiguos, era postapocalíptico y había robots). Añadía también bastante más texto que en sus homólogos rojos. Tu personaje ya tenía nombre (nombres tan chulos como Kyol, Rand o Garan), eran mayores (¡recuerdo que uno de los personajes tenía hasta 17 años!) y representabas las típicas razas y profesiones del mundo de D&D, ya fuera guerrero, mago, clérigo o incluso psiónico. Esta colección seguían teniendo la única regla de la elección, sin ninguna tirada de otro tipo. Lo que más nos gustaba de esta colección era un apéndice al final que nos describía las principales criaturas que aparecían en la historia.

Fueron publicados por Timun Más y en España tuvimos 23 números, que no coincidían con la colección original Endless Quest. En la saga original la temática era más variada y había libros de espionaje, ciencia ficción y de otros entornos de juegos de TSR.

Aventura juego de Dungeons & Dragons

La cosa se ponía seria. De 1986 a 1990 Timun Mas apostó por esta colección de 18 números, también de D&D, pero en la que ya había regla basadas en el azar. Estos libros tenían una solapita troquelada con la ficha del personaje, en la que debías elegir si tu personaje era más afortunado, sabio o buen espadachín. Las historias eran divertidas, basadas en apartados, no en páginas. Eran más gordos que sus hermanos negros (alrededor de 200 páginas) y más densos, con una letra más pequeña e ilustraciones abundantes y de calidad pero que pocas veces ocupaban una página entera.

Todos recibimos con alegría que podías pelear por fin. Los combates podían suponer ir a un apartado o a otro, y/o perder Puntos de Vida, aunque rara vez morías por perderlos todos y era más habitual acabar tu lectura con un párrafo terminado en Fin.

Estas historias estaban ambientadas en los mundos más conocidos de D&D, sobre todo Reinos Olvidados o Dragonlance y eran común ver a personajes de esas sagas. En una trilogía de libros dentro de esta colección, por ejemplo, interpretabas a Raistlin de Solace en su aprendizaje. Algunas de las obras no dejaban claro si pertenecían a un mundo particular y uno de ellos, La Prueba del Ninja, era histórico.

Una buena colección con una dificultad razonable, aunque podían ser muy lineales.

La búsqueda del Grial

Altea nos trajo en 1985 esta colección, felizmente publicada íntegramente, los 8 libros de la edición inglesa. En estos libros, en los que ya pasábamos de páginas a apartados en nuestras decisiones, teníamos un sistema de combate con dados, magia y equipo. Existía también un “minijuegos” en el que podíamos entrar cuando nuestro personaje dormía, teniendo extraños sueños que aportaban nuevos peligros y algún beneficio.

En estas historias interpretábamos a Pip, un joven aldeano elegido por Merlín para servirle a él y al rey Arturo en su búsqueda. Era una colección de mucha dificultad y en la que destacaba un gran sentido del humor. Cuando leí uno de estos libros por primera vez me mataron unas gallinas carnívoras con las que me puse a hablar.

Los jóvenes Dragones de Dungeons & Dragons

¡Timun Mas! ¿Y qué mejor que usar para esta colección a los personajes de Dragones y Mazmorras, la serie de televisión? Sencillitos, más infantiles y con buenas ilustraciones, son la envidia y el deseo de todo coleccionista que se precie.

Compact libro-juego

Esta colección tenía una gran variedad de temáticas, por lo general contemporáneas. Se presentaban en un formato chiquitito, con unas solapas desplegables en su portada y contraportada. Estas solapas contenían ya fuera información, ya fueran fichas, indispensables para el desarrollo del juego. Recuerdo con particular cariño, aunque nunca estuvo en mi colección, Héroes del fútbol, en el que interpretábamos al entrenador jugador de un equipo de fútbol que tenía que llegar a ganar un campeonato. En las solapas de ayuda teníamos una gran variedad de posibles tiros a puerta dibujados: fuera, parada del portero, larguero, etc,… A lo largo de la partida se nos presentaba la posibilidad de elegir unas coordenadas tipo Hundir la flota, que nos llevaban a un tiro o a otro, pudiendo marcar goles o fallar en nuestro objetivo. La adaptación al castellano cambiaba los equipos originales de la liga Inglesa y Escocesa por los de la Liga española, lo que hacía al juego ganar muchísimo encanto. Creo recordar que me eliminó el Deportivo de la Coruña en semifinales.

En busca de tus pesadillas

Esta colección, ya de mediados de los 90, sigue la estela del éxito de las novelas ¡Pesadillas! de R.L. Stine, que ya había sido autor de librojuegos. Este autor, prolífico como un churrero, y sus eventuales negros, se encarga de esta colección. Las portadas de estos libros tenían partes brillantes y metalizadas, y una ilustración muy del estilo de las presentadas en anteriores obras de Stine. El interior, por el contrario, no tiene ni una sola ilustración, lo cuál desmerece considerablemente la obra. Con todo, estos libros son sorprendentemente divertidos y sus líneas argumentales, trabajadas. ¡¿Quién se puede resistir a títulos como ¡Tic, tac, muere!, Diario de una momia loca, Los experimentos mortales del doctor Eeek o La tenebrosa historia de la Isla Tiki?! Es divertido como en ciertos momentos pasar a un apartado o a otro depende de cosas como el día de la semana en el que te encuentras. No dudéis en haceros con un ejemplar si los encontráis en una tienda de saldos.

La máquina del tiempo

No todas las decisiones de Timun Mas sobre librojuegos fueron buenas. En 1984 la editorial española publico “La máquina del tiempo”, que nos convertía en viajeros del tiempo que van ya fuese al pasado o al futuro a tomar nota de los acontecimientos históricos más destacables. Una pequeña guía del periodo que visitábamos nos ayudaba a conocer el periodo en cuestión y nos daba pistas en nuestras decisiones futuras. Este era uno de esos librojuegos en los que no podías morir. Imagino que en “El mapache va a la playa” tampoco podías morir, pero en estos libros no podías llegar a un mal final. Si te equivocabas, dabas vueltas y vueltas, visitando los mismos momentos (y páginas) varias veces (con lo que imagino en ese momento había 5 ó 6 copias tuyas paseándose por ahí) hasta que encontrabas la opción correcta. Esto convertía estos libros en poco motivantes, aunque los imagino con éxito, pues se publicaron en España 24 de los 25 libros originales. ¿Sabéis de qué trataba el libro que no se tradujo al castellano? De la Inquisición española.

Si encontráis en alguna librería de viejo uno de estos libros recordad que el coleccionismo y el fetichismo tiene un límite. Ese límite es “La máquina del tiempo”.

Planea tu fuga

¿Qué has hecho, Edward Packard? ¿También tú, Timun Mas? Tenemos aquí, en 1987, un par de colecciones en las que, interpretando a un prisionero encerrado en vete a saber donde, hemos de encontrar el camino de salida, buscando pistas entre un grupo de guardianes estúpidos y seguramente mal pagados. Pocas páginas (en torno a 120) y, como en La máquina del tiempo, sólo había un final, así que dábamos vueltas y vueltas hasta que llegábamos a ese desenlace o tirábamos el libro por la ventana. El mejor consejo que puedo legar a mis descendientes es que se mantengan alejados de esta colección.

Sherlock Holmes libro-juego

Es a partir de 1988 cuando otra vez Timun Mas publica esta colección de libro juegos, ambientados en plena época victoriana. No interpretamos aquí al carismático detective creado por Conan Doyle, sino que nos ponemos en el papel de un segundo investigador (no siempre el mismo) que re ve inmerso en un caso para el que, de una u otra manera, contamos con el asesoramiento de Holmes.

El interesante sistema de estos libros incluye un amplio listado de Pistas y Acontecimientos, que iremos anotando según las vayamos descubriendo o nos vayan sucediendo. En algunos momentos de la historia, se nos preguntará si hemos descubierto tal indicio, o si tal situación nos ha ocurrido (nos preguntan un número o letra concreto, no se confía en nuestra memoria), y con eso nuestro camino irá por un lado u otro. Incluso cuando al final reunimos a todos los sospechosos y debemos dar nuestro “veredicto”, señalando con el dedo y gritando “¡Usted mató al embajador!” se nos exigirá tener las pruebas adecuadas y suficientes, o incluso nuestras más fundadas sospechas serán insuficientes. Si no conseguimos descubrir quién es el culpable, Holmes dejará su jeringuilla de heroína a un lado y resolverá el caso, lo que transmite una cierta frustración, pues nuestro ejercicio no es indispensable para llevar a un asesino ante los tribunales.

En el original fueron editados 9 libros, de los que 8 se llegaron a ver en España.

La Senda del tigre

La mejor seria de libro juegos a los que he jugado. En 1988 la editorial Molino publicó esta colección en la que interpretábamos nada menos que a un Ninja en un mundo de fantasía llamado Orb. La saga comenzaba con un viaje buscando al asesino de nuestro padre adoptivo y mentor, salvando de paso a todos los pueblos libres de una invasión a gran escala. Había mucha acción y la mayoría de los combates se resolvían tirando dados y drenando vigor de nuestros enemigos. Disponíamos de diferentes ataques ninjas a realizar, podíamos usar shurikenes y teníamos una serie de habilidades entre las que elegir, y que nos podían salvar la vida en muchas ocasiones. También podíamos acudir a la Fuerza Interior, una especie de “magia” que duplicaba momentáneamente el daño que hacíamos. La dificultad era importante, pero no era tan frustrante como en Luchaficción, las decisiones que se nos ofrecían no eran tan arbitrarias y era perfectamente posible superar los peligros del libro en la primera o segunda lectura.

La colección original constó de 6 libros, de los que (frustrantemente) sólo se publicaron 4 en España. Las ilustraciones estaban a cargo de un estupendo Bob Harvey, ocupaban una página entera y nos ponían en el punto de vista subjetivo del Vengador, nuestro personaje.

No podréis evitar que vuelva a hablar de esta colección.

Barcelona màxima discreció

Un intento de Timun Mas de acercar el estilo del librojuego al lector adulto. Se publicó en catalán y en castellano y llevaban al lector al mundo de la novela negra.

Los petisos carambanales y otras petisoperías

¿Superlópez en este artículo? Efectivamente. Jan se atrevió con esta historieta a adaptar al estilo de Elige tu propia aventura, poniendo al lector, y a Superlópez, en el aprieto de salvar a la ciudad y al mundo de la presencia de los petisos carambanales, pequeños seres ectoplásmáticos surgidos del subconsciente del propio superhéroe. Divertida e indispensable, presenta a los carismáticos petisos y su críptico aunque descifrable lenguaje, recurrentes como espectadores en otras muchas aventuras de nuestro héroe íbero.

No es el único caso en el que Elige tu propia aventura pasa al comic, y juraría ante una comisión de investigación de la FIA que llegué a ver un tebeo con las mismas condiciones de Anacleto, Agente Secreto.

Aventuras en la Tierra Media

¿Y por qué no insistir en Timun Mas como la editorial que más invirtió en libro juegos? No penséis que volvemos a una colección de letras grandes, decisión por página e ilustraciones infantiles. Aquí hay un sistema de juego, relativamente complejo. En algunas aventuras, se mostraba un mapa de hexágonos por el que nos teníamos que ir moviendo. Dificultad razonable, bien escritos y con el encanto de hacernos amigos de Légolas o Aragorn. Solo 4 de los 13 originales, para nuestra eterna desgracia, se publicaron en España.

 

Brujos y Guerreros / ¡Brujería!

Primero con Brujos y Guerreros de Altea en 1985 y en 2003 con ¡Brujería! de Devir disfrutamos de esta estupenda obra de Steve Jackson (el de los librojuegos, no el de los juegos de rol) en la que jugamos con un mago, o un guerrero, con la misión de recuperar un poderoso y simbólico objeto mágico arrebatado a nuestra ciudad, y cuyo robo puede tener horribles consecuencias. Son cuatro números, todos de bastante grosor y cada uno más largo que el anterior, que continúan las andanzas de nuestro personaje y nuestro viaje. La dificultad es elevada, casi imposible si elegimos al guerrero, pero no llega a los niveles de Lucha ficción.

La peculiaridad principal de estos libros es que, como magos, se nos ofrece un auténtico libro de hechizos (unas paginitas al final de cada libro) con todos los sortilegios a nuestra disposición. Pero para poder utilizarlos debemos saber el nombre del hechizo, o palabra mágica (de tres letras cada una) y los compuestos que necesitamos (y haberlos conseguido, claro).

 

Lucha ficción / Fighting Fantasy

De nuevo Altea en 1985 y esta vez Timun Mas en 2003 nos acercaron esta mítica colección, cuyos principales autores fueron Steve Jackson y Ian Livingstone. Sistemas de combate con poca variación entre los diferentes números y temática centrada en la fantasía, aunque también conocimos números centrados en la ciencia ficción, el terror o el espionaje. Dan consejos sobre la conveniencia de hacer mapas con nuestros progresos y, creedme, es necesario, pues estos libros son endiabladamente difíciles. Divertidos, pero imposibles de superar. Ha habido gente que ha perdido el interés por la vida tras intentar superar estos libros decenas de veces sin éxito. Pero no desesperéis; no dejaréis de divertiros y de pensar que, sin duda, esta será la vez en la que triunfaréis.

 

Lobo solitario

Otra buena decisión en la edición de Altea y en la reedición de Timun Mas, la primera con 11 números y la segunda con 4, siempre por debajo de los casi 30 que se publicaron en el original de Joe Dever.

NOSOLOROL: Línea singular

Es de agradecer el interés mostrado por la editorial NOSOLOROL, que en su línea Singular ha editado cinco librojuegos de producción nacional, un par de ellos de temática fantástica, otros dos basados en el Slang! y otro, por el gran Ricard Ibáñez, ambientada en el Siglo de Oro español. Aunque las ilustraciones son de poca calidad y la edición, pobre, están muy bien escritas, son amenas e interesantes, y se agradece el esfuerzo, que seguro que con esto no se han hecho ricos.

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Email this to someone
Comentarios
  1. Muy bueno el repaso. Confesar que varios no las conocía. Entre las joyas que poseo en mi colección están dos originales ingleses de Lucha-ficción, (Creature of Havoc). Te daré además información adicional. En Altea, creo que recordar que había una colección(AZUL) que se llamaba algo así como Cronicas Cretenses. Por otro lado el increible escritor de La Busqueda del Grial, J. H. Brennan, fue traducido nada menos que en Alianza Editorial, en su colección El libro de Bolsillo. Era una trilogía (creo) llamada Lobo de fuego. Iba destinada a un público más adulto. Tenia momentos eróticos y todo. Una saludo.

    • Goblin Voyeur Goblin Voyeur

      Gracias por tu comentario, y esa información que desconocía. La verdad, tras acabar el artículo recordé colecciones que se me pasó incluir: las crónicas cretenses (que no he tenido la suerte de leer), la colección de superhéroes de marvel o la de libro juegos de la Llamada de Cthulhu de Joc. ¡Siempre habrá tiempo de nuevos artículos!

  2. Indicar que los libros-juegos publicados por Altea me parecen bastante mejores que los de Advanced Dungeons&Dragons. Supongo que la dificultad influye, pero también la variedad de temas. (Y eso que tengo La prueba del Ninja). En Lucha-ficción, pongo a destacar dos títulos, (he leido muchos, pero no todos de los traducidos). Mansión del Infierno que era imposible de ganar, pues siempre morías de miedo, y la Ciudadela del Caos, que lo convertí en partida de rol y donde el jefe de los malos, se divertía jugando a ¡Warhammer!. En la busqueda del Grial, destacar el humor y que podias elegir destino a traves de un mapa. En Brujos y Guerreros, Kharé, Ciudad de las mil trampas, increible. Y en las novelas de Joe Dever, que a parte de tu personaje, hay momentos en que puedes dirigir ejercitos. Por otro lado, señalar que Steve Jackson e Ian livingstone son los creadores de Games Workshop. Por si alguien no lo sabía. Un saludo y gracia por la rápida respuesta a mi comentario anterior.

  3. Pdta:Lo de la confusión entre los dos Steve Jackson es una cosa de estudio. Me acabo de enterar (Wikipedia) que mi adorada “Cienaga del escorpión” fue escrita por el Steve Jackson americano. Asombroso

    • Goblin Voyeur Goblin Voyeur

      Joder, tengo la Ciudadela del Caos y no conocía ese pedazo de dato. Realmente a mi también me parecen mejor los juegos de Lucha Ficción que los de Advanced Dungeons & DRagons (que tenían un sistema demasiado sencillito), pero los de Lucha ficción eran IMPOSIBLES de pasar. El de Mansión del Infierno era, literalmente, una locura. A mi me gustaba mucho Starship Traveller, creo que en español Nave Perdida o algo así, que era muy estilo Star Trek y manejabas a toda una tripulación y tenías que encontrar unas coordenadas. Divertido pero imposible. Empiezo a dudar de la buena fe de Ian Livingstone y Steve Jackson

      • Jajaja. Me ha gustado tu asombro. No se si es una coña, pero si te fijas Balthus Dire tien una partida de Warhammer detrás de él. Yo me leí bastantes. Si tuviera dinero (estoy en paro bastante tiempo) me compraria los nuevos de Timún Mas. De hecho me compré La ciudadela del Caos precisamente. (Por cierto, la ciudadela en su aspecto creo que es la misma que la del logo de las miniaturas Citadel). Creo que están mal distribuidos o mal gestionados. Yo lo compré en un gran almacén de saldo, No lo he visto ni siquiera en tiendas especializadas.
        Si que eran dificiles, pues te tenias que aprender cual era el camino bueno, a base de muchas partidas. Un abrazo.

  4. Martí

    Que buenos recuerdos me traen estas colecciones, gracias por el resumen, pero debo reconocer que cuando descrubrí la colección de La Máquina del Tiempo me encantó… la encontré mas adulta, o precisamente porque hiciera lo que hiciera no podía morir. Por último añado que el crack de Edward Packard empezó en 2010 a revisar i adaptar su obra para APP STORE y iTUNES. Cuando una idea es buena…

    • Goblin Voyeur Goblin Voyeur

      He de admitir que hace poco leí un libro de La Máquina del tiempo que un amigo tuvo a bien rescatar de una librería de viejo y regalarme y me gustó más de lo que esperaba, pero me sigue matando que sólo tuvieran un final. Edward Packard para los smartphone, ¡una nueva generación disfrutará de su arte! También lei hace poco que sacaron un DVD interactivo de Elige tu propia aventura: ves una película de dibujos y, en determinados momentos, eliges qué hacen los personajes. ¡Espero encontrarlo en Amazon y os hago un análisis! Muchas gracias por tu comentario