Vuestra responsabilidad como viajeros en el tiempo es interferir lo menos posible en acontecimientos del pasado. Corréis sin mirar atrás, ganando unos metros muy valiosos para poder escapar, pero con la culpabilidad, que os perseguirá el resto de la misión, de haber dejado a Ariadna detenida por la policía y arrastrada violentamente hacia el exterior.

-Seguidme- dice Julián, afectado como el resto-, creo recordar dónde está la salida.

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