Diez metros, sólo diez metros, y llegáis a un aula, pequeña y con pocos sitios donde resguardarse o conseguir una ventaja estratégica, pero lo que hay es lo que hay, no se puede pedir más. Guardáis silencio esperando que las patrullas pasen de largo, pero la suerte os ha acompañado demasiado tiempo. El picaporte gira y, sin que podáis reaccionar, cuatro grises y un anonadado bedel os sorprenden.

-Vaya, vaya- se burla uno de los policías-. Me parece que estos van a tener que esperar a ver lo de la Luna en Informe Semanal.

Alonso se adelanta para hacerles frente, pero Amelia le para.

-Son demasiados, Alonso. Tenemos que saber qué batallas luchar, y cuales no.

Los policías os rodean y en unos minutos estáis saliendo de la Universidad esposados. Confiáis en que el Ministerio pueda mandar ayuda y la llegada del Apolo 11 no se vea comprometida, pero para vosotros esta misión ha sido un fracaso.

FIN