Salís de la sala de control y os acercáis a la antena. La enorme construcción de mas de veinte metros de diámetro apunta al cielo sostenida por un vigoroso soporte de hormigón y metal. Una escalerilla asciende a la parte superior para permitir tareas de reparación y mantenimiento. Como ya os habíais fijado, un guardia vigila el lugar con tanta profesionalidad como aburrimiento.
-
May I help you?- se dirige a vosotros, no tanto por sospechar como por poder hablar con alguien.
-Just looking, thank you- le sonrie Amelia, con falsa coquetería. Os retiráis unos pasos.
-¿Ha sido descortés contigo?- pregunta Alonso, protector. Amelia le tranquiliza y señala discretamente a la antena.
-¿Os habéis fijado?- Se puede ver un paquete adherido al cableado-. No soy especialista, pero yo diría que es tecnología del futuro.
Los hombres del grupo miran de reojo a donde indica Amelia.
-A mi igual de futuro me parece el 2015 que 1969- admite Alonso- pero si vos lo decís.
-Así que es cierto que alguien intenta manipular este capítulo de la Historia- dice Julián- pero ese marine no nos lo va a poner fácil para subir.
-Y avisarle de lo que hemos visto no es una opción- se lamenta Amelia-: que esa tecnología caiga en malas manos es tan peligroso en potencia como el plan del propio delincuente temporal. Debemos encontrar la manera de subir allí,… y pronto.