Afortunadamente, los ingleses han confiado en la seguridad de la base y han dejado el vehículo abierto. La unidad móvil de la BBC está estacionada junto a la pared del almacén, cerca del de los franceses. Accedéis por la puerta del conductor, dado que la otra se halla demasiado pegada a la pared. El interior huele a Fish and Chips y reina el desorden. No os cuesta mucho daros cuenta de que Gregorio
no ha estado aquí; no hay ni una sola huella de su presencia. Desde la parte de atrás del vehículo te giras hacia tus compañeros, que rebuscan en el salpicadero entre envoltorios de comida y restos arrugados de páginas picantes del The Sun.
-Aquí no hay nada, ¿miramos en el francés?
No hay tiempo para que te respondan. A vuestro lado, la unidad móvil de la France Télévision arranca a toda velocidad. Pensáis que Gregorio pretende huir, pero su vehículo se detiene en seco justo a vuestro lado. Intentáis salir pero la camioneta bloquea vuestra salida; las dos puertas están cerradas.
-¿Cómo salimos de aquí?- pregunta Amelia. Julián la matiza.
-¿Cómo salimos y rápido?
El enfermero tiene razón. Dos marines os han visto, y se acercan con sus subfusiles preparados. Están lejos, pero no tenéis ni un minuto para escapar.
Intentáis salir por la parte delantera, rompiendo el parabrisas