-Padre, no debería decirle esto, pero confío en su juramento- le confías-. Nosotros no pertenecemos a este lugar… a este momento. Venidos del 2016.

-¿El 2016 escuadrón de infantería?- niegas con la cabeza.

-El año- aclaras.

-¿E… eres del futuro?-tartamudea.

-No. Yo soy del siglo XVI. Pero vengo del futuro.

Los improperios que suelta el sacerdote al salir del confesionario son impropios de un templo de Dios.

-Vigilen a su hermano tonto, y no dejen que se ponga en ridículo y haga perder el tiempo de los demás.

-¿Alonsito, que has hecho?- pregunta Julián, con sorna. Te encoges de hombros.

-Recuerde el secreto de confesión, padre.

-¡Fuera!

Abandonáis la Iglesia. Por suerte, el sacerdote te considera un retardado y no será un problema para vosotros. Podéis continuar buscando una forma de regresar a casa.