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Elementary, un Holmes moderno se muda a Nueva York

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Hoy llega un estreno a Cuatro, una serie interesante que llevo siguiendo desde que comenzó a emitirse en EE.UU; se trata de una nueva revisitación del mito de Sherlock Holmes; Elementary. Elementary, al igual (quizá a la saga) de la inglesa Sherlock, trae al presente el mito victoriano del detective creado por Sir Arthur Conan Doyle, allá por 1887. Un trasbase justo, pues Sherlock Holmes apostó por la ciencia aplicada a perseguir el crimen cuando nadie lo hacía, por lo que, en un siglo en el que los científicos forenses han alcanzado el glamour antes reservado a los detectives de campo, el investigador inglés encaja perfectamente.

El ambientar la trama en el presente no es el único cambio que vemos en Elementary. Sherlock Holmes (interpretado por un desaliñado Jonny Lee Miller)  se convierte aquí en un inmigrante y el escenario pasa de ser Londres a ser Nueva York. Pero el cambio más drástico que vemos en Elementary es el de John Watson, aquí Jane Watson, encarnada por Lucy Liu.

Veamos el punto de partida de la serie.

En Elementary, Jane Watson es una antigua cirujana retirada del mundo de la medicina que trabaja como acompañante de drogadictos en rehabilitación, vigilando sus recaídas y ayudándoles a evitar tentaciones. Es contratada por el padre de su nuevo cliente, un tal -todos lo habéis adividado- Sherlock Holmes. Sherlock Holmes resulta ser un tipo excéntrico, que entretiene su mente en ver una decena de canales de televisión a la vez, en forzar candados y en cuidar abejas. Amén, claro, de ser ayudante no remunerado de la policía de Nueva York en la resolución de los crímenes más enrevesados y rocambolescos. Forzada por su trabajo de acompañante, Jane Watson se ve obligada a presenciar escenarios del crimen y a asistir a su cliente, que encuentra en sus conocimientos médicos y su burda perspicacia un catalizador para su trabajo como detective consultor.

Esa es la premisa que encontramos en Elementary. Es forzado, más incluso que acudir a la obra original, comparar Elementary con la otra actualización del personaje que hemos conocido hace poco; la mencionada Sherlock, de la BBC. Elementary es, respecto a su contrapartida inglesa, menos fiel -incluso menos leal- al espíritu y la estructura del original. Los casos que se han presentado en los episodios que se han visto hasta ahora -12, en el momento de escribir este artículo- no adaptan relatos originales. El enfoque empleado emparenta a Elementary con otras series de investigación criminal como CSI, Bones o, más ajustadamente, con Castle. Se han permitido amplias licencias en la adaptación de Watson, no tanto por su cambio de sexo como por su abandono de la medicina, tema que centrará algún episodio y definirá al personaje. Sherlock Holmes, por su parte, es más fiel, con una estética actualizada y una personalidad bien marcada por la interpretación de Jonny Lee Miller (es la segunda vez que tengo que defender a Jonny Lee Miller en este blog; es hora de que luches tus propias batallas, Jonny). El Holmes de Miller es más deductivo que científico, pero los guiones acompañan y la serie no se resiente.

Las referencias a la saga de relatos y novelas acaba aquí. Como curiosidad no encontramos aquí al querido Lestrade, sino que como investigador policial de referencia tenemos a Toby Gregson, también creado por Conan Doyle, pero más libre del halo de ingenuidad e incompetencia del que le ha dotado el cine y la televisión -no tanto el propio Conan Doyle. Extraña – y mucho- que se hable del padre de Holmes, y no, incomprensiblemente, de su hermano. No se entiende que no reconozcamos ni un solo caso de los originales en esta serie de la CBS, pero anticipo, sin reventar nada, que en capítulos posteriores se mencionarán a personajes conocidos -no necesariamente los más conocidos- de la obra literaria, así como se preven cambios que acerquen ambas líneas.

Los episodios de Elementary son interesantes, sanamente enrevesados y algunos ciertamente emocionantes -señalo en particular el piloto y los capítulos “Child predator”, “You do it to yourself” y “M.”- y satisfarán a los amantes del género. Mi principal pega hacia la serie es la limitada química que existe entre los protagonistas, lo cual afortunadamente aleja el fantasma de la tensión sexual, pero que hace difícil verles incluso como amigos; la complicidad que descubrimos en los Holmes-Watson de la BBC, o incluso en los de Guy Ritchie, aquí brilla por su ausencia; ¿es algo que mejorará con el tiempo? Esperemos que sí, y que la serie tenga rodaje para conseguirlo.

Quiero mencionar, por último, el desagradable enfrentamiento con la británica Sherlock. En la BBC estuvieron muy atentos a cualquier vulneración de sus derechos cuando se estrenó la serie y, si bien se desestimó cualquier posibilidad de plagio, para el espectador es inevitable la comparación. Aquí, contra todo pronóstico, voy a romper una lanza a favor de Elementary.

Es cierto que Sherlock es una serie fabulosa y resulta tan novedosa como fiel al original, pero admitamos que Sherlock sólo tiene seis capítulos en dos temporadas y que -no todos estaréis de acuerdo con ellos- la mitad de ellos son mediocres. Lo que será recordado de Sherlock es lo que viene de la mano de Steven Moffat, que guioniza los dos soberbios episodios iniciales de cada temporada. Sumad el episodio final de la primera temporada y el resto es relleno, lo que para tratarse de seis -¿lo he dicho ya? ¡seis!- capítulos, tampoco destaca mucho. Y, ojo, no quiero hacer sangre del insoportable y amanerado Moriarty de Sherlock, un trasunto de Jose Rodriguez Sieiro pero con menos gracia y sin pajarita, muy fácil de mejorar en la nueva serie (a todo esto, mi apuesta imposible para el Moriarty de Elementary sería Michael C. Hall).

Elementary no cuenta con la brillantez de los guiones de Moffat -Steven Moffat, Aaron Sorkin y Dios, por ese orden, si se me permite la entrega de medallas- pero es más que solvente y nos ofrece nada menos que 24 capítulos de sencillo entretenimiento por temporada; ¿demasiados capítulos? quizá, pero me alegra que haya series que no me dejen con la miel en los labios después de sólo 3 meses de emisión al año.

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Comentarios
  1. Starfox

    Por alusiones, cuando hablas de Dios en este post, ¿te refieres a mi?

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