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Héroes Anónimos

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No os preocupeis, que no me voy a poner profundo. Hoy tampoco. Voy a hablaros, a través de un listado poco exhaustivo de héroes que, siendo famosos, son anónimos. Anónimos porque no sabemos su nombre. Puede que incluso, después de largas sagas, los espectadores sigamos sin saber cómo se llaman, lo que causa cierto desconcierto en el espectador y exige un esfuerzo extra al guionista para mantener el misterio en la ficción y el interés en el seguidor.

No dejéis de informarme si me dejo alguna celebridad sin nombre en este artículo:

Doctor, ¿qué?- No puede faltar como miembro destacado nuestro querido Doctor, el Doctor Who, cuyo nombre ha sido siempre un misterio para los espectadores que llevan décadas atentos a las aventuras de este gallyfreano. En las últimas tramas de la serie, el auténtico nombre del Doctor toma protagonismo, y se emplea la mística idea de la importancia de los nombres y las palabras como fuente de incalculable poder (vease El Nombre del viento o el Sagrado Corán).

MacGyver- ¿Tan pronto comienzo a hacer trampas? ¿cómo puedo decir el nombre de alguien y asegurar que no tiene nombre? Tenéis razón, pero sólo en parte… ¿a que nadie sabe cuál es el nombre de pila del manitas MacGyver? Preguntádselo a vuestros amigos y se encogerán de hombros. Su abuelo le llamaba “colega” y sus amigos le llamaban Mac. Ciertamente, MacGyver tenía nombre, pero sólo se dice en un par de ocasiones en los 140 episodios que duró la serie. ¿Quieres saber cuál era? Para reservarme el misterio, como un Hitchcock de los blogueros de rol, lo pongo en la última línea del artículo, para asegurar tu interés. También puedes mirarlo directamente o acudir a la Wikipedia, pero entonces dejarías de ser mi lector favorito.

¿Frankenstein?- Al que habitualmente llamamos Frankenstein es el monstruo creado por el doctor Frankenstein. Exactamente, en la obra de Marie Shelley el doctor Victor Frankenstein devuelve la vida a un ser hecho de retales de otras personas. Esa criatura recibe la vida pero no un nombre, y en toda la obra se le llama “monstruo”, “demonio”, “engendro” y cosas peores, pero nunca “Frankenstein”.

La protagonista de Rebeca- ¡oh, mi odiada y hermosísima Rebeca! Porque Rebeca no es la protagonista, sino que es la esposa fallecida del marido de la protagonista de esta película de Hitchcock. Sin salir un sólo momento en pantalla roba todo el protagonismo a Joan Fontaine, que pasa más desapercibida que Will Wheaton en Cuenta conmigo y de la que nunca sabemos su nombre. ¿Quién se iba a interesar por la nueva señora De Winter si todo el mundo aún recuerda a Rebeca?

Gato- uno de los protagonistas de El Enano Rojo, Gato, no tiene nombre. Simplemente toma el nombre de su raza, como todos los demás gatos. Ciertamente, en unos seres tan poco gregarios como los gatos hiperevolucionados de nuestro remoto futuro, ¿a quién le preocupa cómo se llama la gente? A la pregunta de Lister de cómo se llaman los unos a los otros, Gato se encoge de hombros, como si la respuesta fuera evidente: “¡Eh, tú!”

El club de la lucha- el protagonista de El club de la Lucha no tiene nombre en ningún momento de la película o de la novela.  Es el narrador, adopta nombres cuando acude a sesiones de ayuda de diferentes trastornos que no padece. Pero, obviamente, no pasa de ser el amigo del carismático y decidido Tyler Durden. Como en el caso de la protagonista de Rebeca, se encuentra eclipsado; ¿a quién le interesa alguien que no es Tyler Durden?

En otra obra del mismo escritor, Chuck Palahniuk, llamada Pigmeo, el protagonista, un agente secreto adolescente de una potencia dictatorial extranjera, también carece de nombre, y en la narración (en primera persona) se habla de él con el apelativo despectivo de Pigmeo o como agente-yo, para menoscabar su individualidad y para preservar el secreto de su país de procedencia. Esta novela es más blandita que las anteriores, casi ni da ganas de vomitar al lector. Se conoce que Palahniuk estará enamorado o algo.

El frutero- el personaje de Santi Rodríguez en 7 Vidas es el frutero del barrio, y como tal es conocido por sus amigos. Bromista, rijoso y desagradable, nunca le pareció importar no tener nombre y se identificó con su apodo.

V de Vendetta- personaje protagonista del comic y de la película homónimas, este misterioso luchador anarquista adopta el aspecto físico del denostado Guy Fawkes. Ni su nombre auténtico ni su aspecto importan, sólo su lucha y el símbolo que representa.  “Yo no tengo nombre, puedes llamarme V“. Pues bienvenido a nuestro artículo, señor V.

Superviviente Z- el abogado de Apocalipsis Z, de Manel Loureiro, no tiene nombre hasta el último párrafo de la saga. Hablando de zombis, el entrevistador y narrador de Guerra Mundial Z, en su función de catalizador y mero transmisor, tampoco tiene nombre. También en Bienvenidos a Zombieland, el riesgo inminente a ser devorado por un zombi hace que se simplifique el tema de los nombres y a la gente se le llame por la ciudad de procedencia. Como en la mili.

Locos detectives- en El misterio de la cripta embrujada, El laberinto de las aceitunas, La aventura del tocador de señoras y en la reciente El enredo de la bolsa y la vida, Eduardo Mendoza nos cuenta las andanzas y miserias de un loco institucionalizado en un manicomio, que puntualmente se escapa, o es consultado por la policía para resolver enrevesados misterios. Eduardo Mendoza también utiliza la cómoda estrategia de no poner nombre a su protagonista en Sin noticias de Gurb, una hilarante historias originalmente publicada por entregas, en la que un extraterrestre sin nombre conocido adopta la forma, entre otros, del Conde Duque de Olivares, para buscar a su compañero de misión, Gurb, que desapareció metamorfoseado con el aspecto de Marta Sánchez.

Reservoir dogs- para garantizar que, en caso de ser detenidos, no puedan dar demasiados datos de sus compañeros de andanzas, un grupo de ladrones toma el nombre de colores para llamarse entre ellos; señor Rubio, señor Naranja, señor Marrón,…. A lo largo de la película de Tarantino Reservoir dogs, no llegamos a saber el nombre de todos los implicados.

El Doctor- ¿no hemos hablado ya de él? No, porque ahora no me refiero a Doctor Who, sino al Doctor del spin off de Star Trek; Voyager. Como doctor holográfico, su función original era servir como sustituto puntual del galeno de la nave en caso de emergencias, pero por todo el tiempo que estuvo activo el Doctor ganó recuerdos, ansias y personalidad propia… y con ello, el deseo de tener nombre. Algo tan importante no podía ser tomado a la ligera, y durante los años que duró la serie, el Doctor no llegó a ninguna conclusión.

El Manco- el personaje interpretado por Clint Eastwood en El bueno, el feo y el malo (también lo vemos en Por un puñado de dolares y La muerte tenía un precio) es un pistolero frío y de dudosa moralidad que nunca fue llamado por su nombre en ninguna de las películas. Su célebre imagen representa aún a día de hoy, al género del spaghetti western.

Drive- en la película de Ryan Gosling, su personaje, profundo e interesante, carece de nombre. Le vemos conducir, atracar, sufrir accidentes, pelearse, enamorarse y matar, pero nunca se dice cómo se llama. En un personaje tan amigo del silencio como es el suyo, tampoco es de extrañar. Como curiosidad, en esta película encontramos a Carey Mulligan como su interés romántico, actriz que los seguidores de doctor Who recordamos como Sally Sparrow en el episodio Parpadeo.

Ah, el nombre de pila de MacGyver era Angus.

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Comentarios
  1. bester

    vaya ! que variados e interesantes anónimos

    • Goblin Voyeur Goblin Voyeur

      Seguro que alguno se me ha pasado

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