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Infección, un nuevo librojuego de la editorial Saco de Huesos

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Lo vintage está de moda, y eso también se ve en la oferta literaria en nuestras tiendas especializadas. Llega a ella Infección, de Saco de Huesos (nada que ver con Saco de Dados), una editorial que ya apostó por otro título del nostálgico estilo del librojuego, En la Feria Tenebrosa, que aún no he tenido el placer de leer. Infección es un librojuego clásico, con 358 páginas y 482 apartados que, con narración en segunda persona, nos pone en la piel de un superviviente zombi de 18 años, encerrado en un centro comercial en busca de su hermano. Es un asunto fuera del análisis que nos ocupa mi hartazgo por el género de los no muertos, que ya empieza a aburrir, pero vamos, si se apuesta por él es porque funciona; si no, basta con atender al catálogo de la Editorial Dolmen y ver que caja se tiene que hacer caja.

Centrándose en Infección, se presenta como el primer número de la línea Expediente Z, que propone continuar con nuevos títulos que ahonden en los devenires de nuestro personaje. Pero de momento, como sólo tenemos este título en las manos así que diseccionémoslo y decidamos, ¿pulgar arriba o pulgar abajo?

En primer lugar, atendamos al precio, que no es particularmente ajustado. Son 18 € para un libro en una edición correcta, pero modesta. No es mal papel, con una correcta encuadernación en rústica. Eso sí, con ese precio tenemos que juzgar con la suficiente dureza el contenido, porque está claro que, merezca la pena o no, es un libro caro.

La trama, como os digo, nos pone en el papel de un chico huyendo de los

El mapa del centro

zombis en un centro comercial. Tras una breve escena introductoria en la que podemos (y yo de hecho lo hice en mi primera lectura) morir, llegamos al centro, entramos en contacto con los supervivientes, dirigidos y protegidos por un policía, y salimos del punto seguro a investigar, salvar supervivientes rezagados y encontrar a nuestro hermano. Al llegar al centro, el sistema pasa de dirigirnos a diferentes apartados a remitirnos a un mapa del lugar con números escritos en cada uno de los establecimientos. Cada vez que salgamos  elegiremos uno de estas tiendas e iremos al apartado que se nos indica, donde comenzará una pequeña aventura en la que podremos salvar a gente, conseguir recursos o simplemente sobrevivir. Cada vez que volvamos al punto seguro tiraremos en una tabla y veremos qué nos ha ocurrido al intentar volver, con eventos que van desde la muerte de nuestros protegidos a encontrar medicinas, que son endiabladamente necesarias. Más que a El Amanecer de los Muertos, el juego me ha recordado bastante a los estupendos Dead Rising para videoconsola y el recurso tan manido de supervivientes en un centro comercial me ha resultado gracioso y efectivo.

El sistema, más allá de las decisiones voluntarias que nos ofrece el texto, nos permite crear el personaje a partir de tres valores, Cuerpo, Mente y Valor. Los dos primeros indican, obviamente, nuestra forma física y nuestra inteligencia y velocidad mental, y las utilizaremos para manejar armas; las armas contundentes se tiran con Cuerpo y las armas de fuego, con Mente. El Valor marca nuestras agallas, y fallar sus tiradas hará que seamos incapaces de avanzar hacia ciertos lugares o tomar decisiones prudentes, pero que exigen valentía, como intentar escondernos de los zombis en lugar de salir huyendo. Tenemos 12 puntos para repartir entre ellas y las mismas instrucciones nos dicen que ser equitativo repartiéndolos no tiene porqué ser la decisión más correcta. También tenemos Puntos de Vida (nuestra resistencia, obviamente), Puntos de Héroe (nos permiten realizar proezas extraordinarias, sumando puntos a nuestras tiradas) y Puntos de Experiencia (que se nos pueden requerir en ciertos momentos y que se podrán canjear por puntos de héroes cuando leamos nuevos números de la colección).

Las tiradas se limitan a 1d6 + Atributo frente a dificultad; un librojuego exige poco más. En combate, cada arma tiene una dificultad, un atributo relacionado y causa un daño determinado. A diferencia, por ejemplo, de los librojuegos de Fighting Fantasy el turno no se resuelve en una única tirada; nosotros atacamos y luego, independientemente de nuestro resultado, los zombis atacan (puede incluso con algunos enemigos que perdamos la iniciativa y ataquemos los últimos). Mi experiencia en el juego es que se trata de un librojuego muy mortal pues mis ataques (quizá porque no hice caso al libro y fui equitativo al repartir puntos) entraban con 3 ó 4, o más, y los de los zombis con 4 ó 5 o más, lo que unido a que los combates duraban como poco tres turnos, la sangría constante a la que se somete el personaje lo va machacando. No olvidemos que los alimentos y las medicinas para recuperarnos no son muy comunes a lo largo de la lectura. También hay reglas para caer infectado o para matar de un solo golpe pero no os aburriré con ellas; simplemente decir que funcionan pero sin alharacas.

Las ilustraciones, oh, Dios mío, son horrorosas. Están firmadas por Jaume Carballo y representan normalmente a los zombis a los que nos enfrentamos. Está bien que casi todos los enemigos tengan su propia imagen, pero, de verdad, para ver algunos dibujos es preferible un libro sin ilustraciones. No quiero decir que no comulgue con el estilo del dibujante digo, simple y crudamente, que no sabe dibujar. Los mapas son elementales, hechos imagino con el Paint. No es una queja, sería estupendo que fueran similares a los que vemos en los centros comerciales, pero su objetivo es ser funcionales y lo son. Eso sí, hubiera preferido que cada localización tuviera indicado el tipo de establecimiento que es y saber cuándo vas a una tienda de deportes o a una de ropa, por ejemplo. Hacerlo así hubiera ayudado a planear una estrategia (al menos a tener la idea de que lo hacemos) y habría mejorado la experiencia del juego.

La calidad literaria es, siendo honestos, bastante pobre. El libro está muy mal escrito. Al final te acostumbras, y además hay más acción y los apartados son más cortos, pero al principio, cuando te intentan meter en ambiente, el resultado es penoso. Además se intentan deslizar chistes en la narración y, vamos, te das cuenta de que son chistes, pero no precisamente porque te hagan sonreír. No quiero decir que el género no acepte bromas si se quiere mantener un ambiente desasosegante, digo, lisa y llanamente, que no hacen gracia. El libro está escrito nada menos que por cuatro personas así que yo digo esto y ellos ya que se repartan los palos equitativamente.

Ojo, no digo que sólo por eso el libro no merezca la pena. Aunque mal escrito, la jugabilidad es elevada. Por ejemplo, otro librojuego sobre zombis, Los Caminantes. Destino: Carranque está mucho mejor escrito y no me entretuvo tanto como este. Como gusto personal, prefiero que los librojuegos no tengan una dificultad tan desmedida. Cuando era adolescente lo agradecía porque la rejugabilidad era mayor, pero a día de hoy, la disponibilidad del tiempo y también otras lecturas hacen que, yo al menos, no me lea varias veces el mismo librojuego, así que me gusta disfrutarlo hasta el final.

Con todo esto, ¿al final pulgar arriba o pulgar abajo? Para mí, pulgar arriba. Infección es un libro muy entretenido, que apuesta por el sistema de minimisiones que tan buen resultado ha dado a los últimos productos de este tipo de lectura interactiva. No acercará a nadie nuevo al mundo de los librojuegos pero no decepcionará a los viejos aficionados.

Lo mejor:

  • Las minimisiones como base de la narración
  • Gran variedad de encuentros en un librojuego de gran extensión
  • Un sistema eficaz

Lo peor:

  • No está muy bien escrito y el sentido del humor no funciona
  • Ilustraciones lamentables
  • Elevada dificultad

 

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Comentarios
  1. Fernando Lafuente

    Hola, Goblin.

    Soy Fernando Lafuente, uno de los autores del librojuego que has comentado (y de la Feria Tenebrosa, ya que estamos).
    Toda reseña es de agradecer, pues implica que alguien se ha tomado la molestia de poner sus impresiones por escrito y hablar de la obra que tanto te ha costado pergeñar; en ese sentido, valoro que le hayas dedicado parte de tu tiempo. Sin embargo, eso no conlleva que tenga que compartir tus apreciaciones, en especial cuando algunas son meros juicios de valor sin justificación alguna y otras simplemente caen por su propio peso.
    Es en dos párrafos de tu exposición, cuando esta se convierte más en opinión sesgada que en reseña con pretensiones de ecuanimidad, en los que estoy más en desacuerdo. En el apartado de ilustraciones, las tachas de horribles y descalificas el trabajo del dibujante. Aparte de que ningún artista merece ese trato, te diré que los dibujos son con frecuencia cuestión de gustos, y que no sean de tu agrado no justifica tu aserción. Es cierto que hay una falta de imágenes de escenarios en favor de retratar a todos los enemigos, cosa que tenemos prevista subsanar en “Revelación”, pero de ahí ha decir que no sabe dibujar… No es justo porque no es cierto. Yo no sé dibujar; tal vez tú tampoco. Jaume, sí. Otro tema es que no te motive su estilo o que no comulgue con tu concepción de lo que ha de ser una buena ilustración. Son asuntos distintos. En cuanto a lo que señalas sobre los mapas, en eso te doy la razón. Buscan solo la funcionalidad y podríamos haberlos hechos más atractivos. Pero se trataba de eso, de que fueran útiles sin más exquisiteces.
    En relación a “lo mal que está escrito”, ahí sí que me tocas la fibra sensible, pues soy el principal responsable del texto (de su homogeneidad, al menos). Esta afirmación más que doler, ofende. Y lo hace no porque yo posea un ego inflado (para nada, te lo aseguro), sino porque es falsa. Objetivamente falsa. Me avalan seis libros publicados y numerosos relatos en antologías: no soy un recién llegado a la literatura, ni me editan por pena. Si hay algo de lo que me preocupo en mis obras es de que tengan una redacción intachable, exenta de repeticiones y con un vocabulario rico y ajustado al contexto. De hecho es un aspecto destacado por otros reseñadores tanto en La Feria como en Infección. No confundamos corrección y precisión con que te llene más o menos una forma de narrar. Esto último es, como otras de tus indicaciones, puramente subjetivo y sin más valor que el de una opinión personal (con la que disiento, es evidente). Lo que a ti no te seduce a otros les encanta, por lo tanto no tiene sentido hablar de una redacción deficiente, porque no lo es en absoluto. Tampoco he visto ni un solo argumento que lo avale.
    En cuanto al humor, volvemos a los gustos… y a la predisposición adecuada. Cuando Pedro Escudero (autor que ideó el proyecto) nos contó su intención de que Infección tuviese un tono jocoso, todos sabíamos que hacer sonreír no es fácil y que depende mucho del carácter, el estado de ánimo y de la complicidad del lector. Éramos (y somos) conscientes de que nuestro humor podía contagiar a unos y dejar indiferentes a otros. Pero aun así juzgamos que merecía la pena, y muchas otras opiniones nos han dado la razón. Contigo no lo hemos conseguido, lo cual lamento. Pero la risa (o la simple sonrisa) discurre siempre por una vía de doble sentido entre emisor y receptor. Si no se consigue no tiene por qué ser culpa del primero, necesariamente, puede que falle otro eslabón de la cadena, o la propia cadena.
    No quiero extenderme más, a riesgo de alargarme más que la propia reseña. Vuelvo a agradecerte sinceramente tu tiempo y me alegro de que al menos hayas encontrado suficientes puntos positivos como para conceder a Infección tu “pulgar arriba”.
    Por cierto, un último comentario sobre la supuesta dificultad elevada. Usa sabiamente tus puntos de héroe, toma buenas decisiones, y verás que no es tan difícil, ni mucho menos. Existe un estudio probabilístico muy serio detrás (soy profesor de matemáticas) que garantiza lo que acabo de decirte.
    Un abrazo.

  2. Goblin Voyeur Goblin Voyeur

    Hola Fernando.
    Gracias por tu comentario. Sobre lo de la dificultad creo que matizo en la entrada que quizá mi problema fue que no seguí vuestro consejo sobre cómo repartir los puntos en la creación del personaje y que por eso -por desgracia- no avancé más en la lectura.
    Sobre lo demás, te doy la razón en que todo lo que digo es subjetivo. Es una crítica, un análisis y como tal subjetiva. Considero a la gente lo suficientemente inteligente como para saber que todo lo que digo -incluso cuando me pongo taxativo- es “En mi opinión”. No te la puedo dar, eso sí, cuando argumentas que tu texto es bueno porque te hayan publicado varias veces y porque hayas recibido críticas positivas por tu estilo.
    Sí me gustaría decirte que hay que tener un poco de deportividad en las críticas. Habéis puesto en el mercado un producto, un libro, un buen libro, es cierto, pero con cosas que no me han gustado. Recibiréis críticas positivas y críticas negativas pero hay que ser lo suficientemente elegantes como para no decir que las críticas negativas o no tienen justificación o se caen por su propio peso. En serio, creo que todo el mundo que lea mi entrada se da cuenta de que lo que digo es puramente una valoración personal.
    Nada más, mucha suerte con el libro, espero que sigáis sacando material y gracias por leernos.

  3. Fernando Lafuente

    Hola, Goblin.

    Nadie duda de la inteligencia del otro, y mucho menos de quienes nos leen. No se trata de eso, en absoluto. Tampoco es cuestión de recibir o no críticas negativas aparte de las positivas, que siempre las habrá (y de hecho, es deseable que las haya para contrastar puntos de vista e ir mejorando cosas). Mi larga respuesta no ha venido suscitada porque señales cosas que no te han gustado, lo cual es lícito y normal (para eso es tu blog y tu reseña), sino porque hay varios puntos, que ya he enumerado, que no resisten una evaluación objetiva. ¿No te agradan los dibujos? Correcto. ¿El ilustrador no sabe dibujar? No, Goblin. La técnica esta ahí, el manejo del programa digital está ahí. Jaume sabe hacer su trabajo. Lo que ocurre es que no te gusta. Lo entiendo.
    Algo similar sucede con la “mala redacción”. Cuando la redacción es mala hay deficiencias en la sintaxis, la ortografía, la coordinación o la semántica. Y no las hay. Si las has encontrado, te agradeceré que me las indiques para corregirlas y tenerlo en cuenta para futuras publicaciones. Más bien, amigo Goblin, creo que se trata de que el estilo no te atrae o no entra dentro de tus preferencias. Eso lo respeto; lo otro, sencillamente no lo comprendo.
    Lo que he apuntado de los libros publicados no lo he dicho para echarme ninguna flor (me queda mucho por aprender y por publicar, espero) ni para desautorizarte como reseñador, para nada, simplemente es un hecho que denota que si hubiese un problema de redacción ya me lo habrían hecho saber y me hubiese esforzado en poner remedio.
    Gracias por tus buenos deseos. Estoy convencido de que este intercambio ha sido provechoso (me ha servido para conocerte, entre otras cosas) y que ambos queremos que el género de los librojuegos siga creciendo en España.
    Un abrazo sincero.

    • Goblin Voyeur Goblin Voyeur

      Yo creo que el tema ya no da para más y que las posturas están claras y matizadas. Sólo aclarar por mi parte que si alguien dice en una crítica que “La calidad literaria es, siendo honestos, bastante pobre. El libro está muy mal escrito” no se refiere a que haya “deficiencias en la sintaxis, la ortografía, la coordinación o la semántica” ya que ese tipo de fallos en un material revisado, corregido y editado se da por supuesto que no aparecen. Como digo, no tengo más que añadir. Muchas gracias, nos seguimos leyendo.

      • Khatellu

        Pues a mí me gustaría también saber por qué crees que no tiene calidad literaria. A mí me ha parecido que está bastante bien escrito, cosa que no se suele dar en los librojuegos.

  4. Uno que pasaba por aquí

    En mi opinión, esta reseña intenta ser satírica y sarcástica. Imagino que ese es el tipo
    de humor que le hará gracia a su autor.

  5. Como sobre gustos y colores no han escrito los autores, allá va la mía . Y para no extenderme mucho (heh, como si no me conociera), me limitaré a los pros/contras expuestos)

    Lo mejor:
    Las minimisiones como base de la narración: Coincido. Eso de ir poco a poco me anima a seguir. Que lo de tener una gran quest está muy bien, pero muchas veces se hace una tarea inmensa.
    Gran variedad de encuentros en un librojuego de gran extensión: También coincido. Sin más.
    Un sistema eficaz: Eso sí que es importante. Al fin y al cabo, la palabra clave aquí es juego. Algo sencillo pero que funcione. Que sirva para dar vidilla sin tener que acudir a tablas, ni crearte un PJ como si de un JdR de sobremesa se tratara. Aquí también se merecen una mención los de “sLAng”, que también son canela fina.

    Lo peor:
    No está muy bien escrito y el sentido del humor no funciona:> Discrepo en lo de que no está muy bien escrito. He investigado un poco (aaah, Google, que gran chivato eres) y desde luego, con el palmarés de cada uno, la calidad literaria está asegurada. Otra cosa sea que las descripciones sean breves y concisas. Yo creo que eso es bueno porque eres parte activa del (insisto) juego. Los párrafos extensos describiendo la putrefacción de un zombi está muy bien en una novela, pero no en un juego. Haciendo un símil con algún video juego (Assassin’s Creed 3, y eso que soy un gran fan se la serie), las cut-scenes están bien, pero no una tras otra durante quince minutos largos, porque quiero jugar. Para ver una peli, me pillo un DVD. En cuanto al humor, bueno, a cada uno le divierte lo suyo. A mí, Faemino y Cansado no me causan alguna que otra ligera sonrisa, mientras que con Pepe Rubianes (más mordaz y sarcástico) me partía la caja. De Chiquito de la Calzada y sus ataques epilépticos mejor no hablo. Supongo que no a todos nos hace gracia lo mismo.
    Ilustraciones lamentables: Bueno, veamos el manual de Mutantes en la Sombra y luego seguimos hablando… Las ilustraciones deben dar vidilla al texto, no ser las estrellas. Que conozco gente que compra los suplementos de Anima sólo por las ilustraciones de Wen Yu Li. Que no te/me gusten las ilustraciones es una cosa, pero decir que el que dibuja es que ni puta idea es otra muy diferente. Aunque te reconozco que lo del mapa, si se pareciera más al de un centro comercial (con los nombres de las tiendas y tal) quedaría mucho mejor.
    Elevada dificultad: Eh, que es un apocalipsis zombi. Aquí el que duda o se equivoca, muere. Difícil, claro. Pero es que si quiero tenerlo todo fácil, con un polideportivo bien protegido donde todos se quieren, con armas y municiones de sobra, alimentos para meses y tal, me voy a leer “Los Caminantes”. Sin riesgo no hay victoria. Y sin dificultad, no hay riesgo. Y como señalas, si ya te avisan que repartir los puntos de creación del PJ no es buena idea… Y doy fe, porque mis PJ siembre tienden a ser equilibrados para poder hacer un poco de todo. Pero en el género zombi los arquetipos pesan mucho, y por eso sale a cuenta especializarse (el fuerte, el simpático, el listo, el capitán del equipo de rugby, la animadora, el policía, el científico…)

    En fin, que espero que la segunda parte no tarde en salir, que de esa reseña me encargo yo ;)

  6. Ups… de olvidé de cerrar una etiqueta de , lo siento…

    • Goblin Voyeur Goblin Voyeur

      Creo que en general estamos de acuerdo. Yo espero también nuevos títulos de la editorial pero a ver si tratan otros géneros que sean el zombi. que como comento ya me harta un poco. El librojuego de La Feria Tenebrosa, por desgracia, no ha ido a parar a las tiendas que frecuento. Sobre la dificultad sí que pienso que no me gustan los librojuegos muy complicados, pero cuando vuelva a leer Infección repartiré los puntos para hacerme especialista en un tipo de arma y seguro que llego más lejos… y eso que la última vez que me lo leí tuve suerte con los dados y decapité dos zombis seguidos. Gracias por vuestros comentarios.

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