Jordan

Mis villanos favoritos: Jordan Chase

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La serie Dexter es un caladero de villanos de calidad y asesinos que destacan por lo profundo de su oscuridad. Para el villano preferido del día elegimos (y reivindicamos) a uno de ellos: Jordan Chase.

Jordan Chase es el villano principal de la quinta temporada de Dexter. Para muchos, esta es la temporada más floja de la serie, sobre todo en comparación con la anterior, con el soberbio Trinity. Para mi, es muchísimo peor la sexta temporada, con el sosísimo Colin Hanks, el desaprovechado Edward James Olmos y sobre todo (me da grima de sólo pensarlo) las conversaciones con la psiquiatra. Los que sigáis la serie sabréis de qué os hablo, y para las controversias están los comentarios.

Yo, como defensor de causas pobres, me decanto por el personaje interpretado por Johnny Lee Miller, un asesino interesante quizá insuficientemente aprovechado.

Jordan Chase es una celebridad, un gurú de seminarios, manuales y audio libros de superación personal. Su propuesta es tomar nuestro yo primario como guía y exigirnos tomar lo que quiere, lo que le corresponde; “Take it now!”, es el lema que brama en sus conferencias. Hemos de partir de la base de que tenemos el derecho, que nos merecemos lo que queremos y, simplemente, reclamarlo. Su filosofía-nos dice- le ha servido a él, convirtiéndole en  un hombre rico, envidiado y deseado, y sirve a las hordas de seguidores que intentan alzarse desde su mediocridad para ocupar su auténtico lugar en la sociedad.

Pero Jordan Chase no siempre fue así. En su adolescencia carecía de la elegancia y atractivo de ahora. Era un joven obeso, rechazado por los demás, y vivía en un hogar desestructurado. Pero, cuando llegó a su adolescencia, Jordan descubrió que tenía la capacidad de manipular a la gente, de, mediante sutilezas, decir a la gente lo que querían escuchar y dirigirles a lo que él quería que hicieran. Si les manipulaba o simplemente desataba sus impulsos primarios era lo menos importante, pero no tardaba en envenenarles el oído y arrastrarles a su terreno.

Jordan Chase, hasta entonces Eugene Greer, nació en un campamento de verano, cuando tenía 15 años. Allí conoció a un grupo de chicos a los que convirtió en su pandilla, y les hizo sus marionetas. Había una chica en ese campamento, una monitora poco mayor que ellos, Emily Birch. Emily tomó afecto por el joven, al que imaginaba acomplejado y rechazado. Charlaban y paseaban juntos.
Con ella comenzó todo. Jordan la engañó, la sedó y la llevó a una cabaña aislada. Allí convenció a sus amigos de que la violasen, de que reclamasen la presa que les correspondía. Él no le tocó un pelo, simplemente habló, dirigió. Tras el ultraje, obligó a la chica a que les tomase una fotografía que conservarían toda su vida como prueba de una alianza especial.

Incluso así, Emily, esta chica violada, con su estabilidad mental deshecha, sin atreverse a decirle a sus padres qué había ocurrido, amó a Jordan durante toda su vida, orbitó su triste existencia, encerrada y temerosa, en torno a las escasas visitas de su torturador, del que siempre ha estado enamorada. Él, con un poco convincente retahíla de alabanzas, la manipula y controla, y nunca permitirá que se aleje de su influencia. Ella cede, entregada, e incluso no duda a la hora de conducir a otras chicas a pesadillas incluso peores a la que ella sufrió simplemente por conseguir un gesto de aprobación o un reconocimiento por parte de Jordan.

Con esa primera brutalidad hacia Emily nació el Grupo. Todos ellos crecieron, se convirtieron en profesionales destacados, incluso en padres de familia. Pero tras su apariencia de normalidad, todos se reunían periódicamente, secuestraban a una chica parecida a Emily y la torturaban, violaban y finalmente la asesinaban. Sus cuerpos eran conservados en formaldehido y abandonados en los pantanos. Allí podían ir a mirarlas cuando quisieran y revivir la experiencia.

En todo el proceso, Jordan Chase no tocaba nunca a las víctimas. Nunca las violó, torturó ni fue la suya la mano que les arrebató la vida. Pero estaba presente. Animaba a sus amigos, les convencía que no estaban haciendo nada que no les correspondiese, que no se mereciesen. Toda amoralidad era justificable. Sólo se dirigía a sus víctimas para recordarles que les quedaba poco tiempo de vida, y que ese tiempo sería únicamente dolor.

Jordan Chase no destaca por su habilidad para asesinar. Aunque físicamente cuidado, no es un luchador, ni lo necesitará nunca. Es el responsable, el principal responsable, de la muerte de 12 chicas jóvenes, pero nunca se ha manchado las manos. Su presencia llena toda habitación en la que entra, sabe cómo gustar y a todo el mundo seduce su personalidad; ¿seríamos capaces de resistirnos a su carisma y a su discurso, y no caer, bajo su guía, en nuestros impulsos más primarios?

La grandeza de Jordan Chase como personaje radica en que, con todo su éxito social y profesional, su reconocimiento y atractivo, y con todos los eslogan de superación que dicta a sus seguidores, se intuye que es un hombre destrozado, deshecho. Su filosofía le es útil, pero sólo superficialmente. La principal pega que tiene esta temporada es que no ahonda en esos traumas que sólo se sugieren. Descubrimos que Jordan Chase siente aprensión por el contacto físico. No se le conocen parejas, ni sentimentales ni meramente sexuales, quizá nunca las haya habido. Todos los vínculos que ha establecido ante el espectador son de
dominio y control, y es capaz de deshacerse de cualquier “amigo” para salvar su pellejo y conseguir sus objetivos. Jordan Chase repudia a todos los que se le acercan, los desprecia, pero finge cercanía, afinidad e interés. Estrecha sus manos y recuerda sus nombres, se compadece de sus desgracias y dice reconocer una fuerza en su interior para superarlas, mientras, interiormente, le repugnan y sólo se plantea su compañía de una forma meramente utilitaria.

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Comentarios
  1. Impecable y completamente de acuerdo. Su gran problema es haber “nacido” después de Triniti.

    • Goblin Voyeur Goblin Voyeur

      Si Jordan Chase hubiese venido después del Asesino del Juicio Final, nos habría parecido uno de los mejores personajes de la serie.

  2. Valtiel

    Él y trinity son los mejores de la serie, pero Jordan tuvo varios problemas que injustamente lo dejaron atrás.

    -Para empezar las sub tramas estuvieron soporíferas, lo de Santa Muerte, romance batista/laguerta, Astor y su amiga, fueron terribles para el ritmo de la serie. Mejor hubiera sido, digo yo, que en esos capitulos hubieran desarrollado tramas interesantes respecto a los dicípulos de Jordan.

    -La quinta y no la sexta, era EL MOMENTO para que descubrieran finalmente a Dexter. Liddy lo filmó, quin sospechaba de él, el hijo de trinity lo reconoció y Deb por primera vez habló de sus deseos de ver morir a un villano cómo los de las chicas de los barriles. Si Jordan Chase de manera indirecta o a propósito hubiera provocado que descubrieran a Dexter, probablemente estaríamos hablando del mejor villano de la serie.

    -Jordan Chase aparece muy tarde (pasado poco más de la mitad de la temporada) y por ello el personaje no se desarrolla completamente, lo que provoca que la historia se precipitara a un final bueno, pero intrascendente.

    Cómo conclusión saco que Trinity le gana por el hecho de haber gozado con una temporada completa, con pocos contratiempos y un final que no sólo trasciende, sino que rompe con todos los esquemas de la serie. Si a Jordan le hubieran dado los mismos elementos, pudo haber sido el mejor.

    • Goblin Voyeur Goblin Voyeur

      Estoy de acuerdo contigo en muchas cosas, sobre todo en lo de las tramas secundarias; lo de la Santa Muerte para mi acaba muy abruptamente, sin dejar claro que pasa con uno de los hermanos, pero la que menos me gusta es la del poli corrupto al que Quinn contrata para perseguir a Dexter, y, aunque Dexter le asesina, ni supone un dilema moral para él (otros inocentes a los que ha matado sí lo han supuesto), ni hacen que Quinn sospeche. Me parece muy bueno lo que dices de potenciar a los secuaces de Chase, como si fuesen una especie “mini villanos finales”; sobre todo pensé eso con el jefe de seguridad. También me chirría que todo salga a la luz porque uno de los malos tiene un accidente de tráfico que en nada se debe a la policía ni a Dexter; simplemente es eso, un accidente. A mi me parece un Deux Ex Machina como la copa de un pino.
      Gracias por tu comentario tan detallado.
      P.D.: El villano de la sexta apesta

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