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Breve repaso a las últimas propuestas de Sherlock Holmes

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Este año se cumple el 125 aniversario de la publicación de la primera novela de Sherlock Holmes, un personaje que despuntó rápidamente en su momento y que, desde entonces, se ha convertido en icónico y sinónimo de la lógica deductiva y la investigación criminal.

Sin que haya pasado nunca realmente de moda, Sherlock Holmes vive periódicamente revisitaciones televisivas y cinematográficas que, o vuelven a contar las historias ya relatadas por Sir Arthur Conan Doyle (el autor escribió nada menos que 56 relatos y cuatro novelas), o cuentan historias originales preservando el entorno y los personajes, al tiempo que la muy peculiar forma de trabajar del detective inglés.

Las últimas apuestas sobre el personajes de Sherlock Holmes son muy diferentes, y cada una interesante a su manera.

En primer lugar, la saga de películas de Sherlock Holmes, protagonizadas por Robert Downey, Jr. y dirigidas por Guy Ritchie, se decantan por la faceta de boxeador y pendenciero que tenía Holmes, con un toque cómico que sólo podía dar Robert Downey, Jr. y en un Londres victoriano sucio, agobiante y algo Steampunk. Entretenido producto de acción y comedia, aunque poco fiel a las historias originales.

La segunda propuesta, Sherlock, es la que viene de la mano dela BBC, creada por Steven Moffat, al que conocemos por sus estupendos episodios de Doctor Who y, más recientemente, por participar en el guión de Las aventuras de Tintín. En Sherlock, la acción se lleva a la actualidad, donde Watson es un antiguo médico militar con estrés postraumático que vuelve de Afganistán (la triste realidad ha permitido este curioso paralelismo con el personaje original) al que su psiquiatra le recomienda que inicie un blog, en el que en seguida contará las hazañas de su compañero de piso, el detective consultor Sherlock Holmes. Si la obra de Ritchie es fiel al original en la época, Sherlock es leal al espíritu. Adapta libremente algunas aventuras de Conan Doyle, haciendo de Sherlock Holmes un lógico soberbio, un agudo observador y un meticuloso científico (si bien tenemos la imagen de Sherlock Holmes como un gran razonador, el personaje fue también el primer “Grissom”, apasionado y pionero de la ciencia forense).

Tanto en la versión televisiva como en la cinematográfica se respeta y explota con éxito su toque de excéntrico y de aislado social.

No me resisto a mencionar otra versión más o menos explícita de Sherlock Holmes, que es, ni más ni menos, que House. Conan Doyle se inspiró para su personaje en un profesor de medicina brillante y sistemático, que abordaba la enfermedad como Holmes enfrentaba al crimen. Con House, se retorna al original, conservando de nuevo la excentricidad, y reservándole su propio Watson, ahora Wilson, un hombre inteligente, aunque no tan brillante, y que enlaza al personaje con el espectador, sirviendo de puente y de traductor de sus métodos.

Por último, deslizar que se está preparando una visión española del mítico detective, “Holmes. Madrid Suite1890”, dirigida por José Luís Garci. Sherlock Holmes persiguiendo a Jack el Destripador por las calles de Madrid. En 2012 veremos el resultado, aunque tratándose de Garci, seguro que hay costumbrismo, largas escenas de Holmes pensando entre volutas de humo de pipa y, probablemente, actores españoles doblando a otros actores españoles.

No quiero desaprovechar la oportunidad para recomendaros otro par de películas fabulosas, y ya clásicas, sobre Sherlock Holmes.

El secreto de la pirámide es una conversión al cine juvenil acertada y bien resuelta, que, como Sherlock, no es leal a las cronologías (Holmes y Watson se conocen en la adolescencia) pero sí al espíritu. Esta película, de 1985, incluye algunos de los primeros efectos por ordenador, con buen resultado, y tiene el cántico sectario más pegadizo de la historia del cine (tenedlo presente para vuestras partidas de La llamada de Cthulhu). Por algún motivo, fracasó comercialmente, pero sigue siendo una de las películas del género juvenil más rescatables de los años 80.

Siempre he defendido a capa y espada la película Asesinato por decreto, que enfrenta al residente del 221 B de Baker Street (dirección en la que, en realidad, hay un banco) con Jack el Destripador. Esta película “defiende” la misma teoría que la expuesta por Alan Moore en From Hell, unos quince años después. La justificación para esta coincidencia es clara: ambas se basan en el mismo libro, pero la película protagonizada por Christopher Plummer se cuenta con inteligencia y sencillez, en From Hell deja de ser ambicioso para pasar a ser pretencioso. Siempre me ha hecho gracia que se diga de From Hell es una obra maestra muy bien documentada. Sí, muy bien documentada, pero la mayoría de las referencias remiten al mismo libro, Jack the Ripper, The Final Solution, de Stephen Knight, con lo que permitidme si el mérito de la documentación se lo doy al señor Knight, no a Alan Moore. Lo admito, Alan Moore me cae bastante gordo.

En lo relativo a los temas que tratamos es el blog, en poco tiempo repasaremos los librojuegos publicados por Timun Mas sobre Sherlock Holmes, que tenían buenas tramas y eran novedosos en su mecánica. También os ofreceré un módulo listo para jugar, basado en la que sin duda es la mejor película sobre Sherlock Holmes hecha hasta ahora, La vida privada de Sherlock Holmes.
Para acabar, os pongo un estracto de la opinión del gran Borges sobre el detective de Baker Street:
No salió de una madre ni supo de mayores. Idéntico es el caso de Adán y de Quijano. Está hecho de azar. Inmediato o cercano
lo rigen los vaivenes de variables lectores.
No es un error pensar que nace en el momento en que lo ve aquel otro que narrará su historia y que muere en cada eclipse de la memoria de quienes lo soñamos. Es más hueco que el viento.
Es casto. Nada sabe del amor. No ha querido.
Ese hombre tan viril ha renunciado al arte de amar. En Baker Street vive solo y aparte.
Le es ajeno también otro arte, el olvido. Lo soñó un irlandés, que no lo quiso nunca y que trató, nos dicen, de matarlo. Fue en vano.
El hombre solitario prosigue, lupa en mano, su rara suerte discontinua de cosa trunca.
No tiene relaciones, pero no lo abandona la devoción del otro, que fue su evangelista y que de sus milagros ha dejado la lista.
Vive de un modo cómodo: en tercera persona. Atiza en el hogar las encendidas ramas o da muerte en los páramos a un perro del infierno.
Ese alto caballero no sabe que es eterno. Resuelve naderías y repite epigramas. Nos llega de un Londres de gas y de neblina. (…)
Pensar de tarde en tarde en Sherlock Holmes es una de las buenas costumbres que nos quedan. La muerte y la siesta son otras. También es nuestra suerte convalecer en un jardín o mirar la Luna.

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Comentarios
  1. Garci?

    Tengo pendiente ver la serie Sherlock. Ya he leído en varios sitios sobre la conveniencia de su disfrute.

    Por cierto, nunca me había fijado en ese paralelismo del doctor Casa. Curioso.

    • Goblin Voyeur Goblin Voyeur

      A mi de la nueva temporada de Sherlock, el primero me parece estupendo, el segundo normalito y el tercero decepcionante. Confirmada la aparición de Gallardón en la película de Sherlock Holmes de Garci

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