-Deja que subamos un momento y en seguida te ayudamos- os recorre un escalofrío-. Nos han dicho que hay unos tipos sospechosos en el pueblo y si el sargento se entera de que nos hemos cruzado con una barca y no hemos confirmado que estaba todo bien nos caería un rapapolvo.
Si Andoni responde, su voz es completamente inaudible. Sentís los pasos de los guardias civiles al subir al bote y el crujido de la madera. Los niños, heroicamente, contienen el llanto, pero es inevitable que os descubran.