El capitán Camorlinga enrolla con su antebrazo una larga y fina cuerda, posiblemente una mecha y os mira reconociéndoos.

-¿Qué?- se limita a decir-. ¿No hay nada que tengan que estar haciendo?
Alonso de Entrerríos es respetuoso con la cadena de mando militar, pero sólo cuando el superior es digno del rango que tiene.

-Estos galones son falsos- señala al hombro de la chaqueta de confederado que aún viste-, así que no debemos responder ante su autoridad.

-¿A qué se debe el trato que da a la tropa bajo su mando?- interroga Amelia-. Lo que tenía con aquel soldado parecía exceder sus prerrogativas de oficial.

Eugenio Camorlinga no da crédito a lo que oye. No es esta una España en la que se hable con esa actitud a un militar.

-¿Y por qué debería responder a una sola de sus preguntas?

-Porque nos interesa que la producción llegue a buen término- responde Julián-. No nos gustaría que la explosión del puente volviese a fallar.

El comentario parece tocar hueso. Sabéis que él fue el responsable de que la segunda explosión se adelantase a que se activasen las cámaras, y posiblemente por él la primera fue demasiado débil. Herido en su orgullo, el arrogante oficial avanza hacia vosotros y por un momento piensas que va a sacar sus puños, o su arma.

-¡Fava!- el ayudante de Sergio Leone pasa en ese momento por ahí-. Estos tres abandonan la producción. Ahora…

-Pero…- tartamudea el otro. No entiende qué ha ocurrido.

-Se van- insiste Camorlinga-. O ellos, o el ejército español.

Esa amenaza, posiblemente una bravuconada, es demasiado para Fava. La producción ya está teniendo demasiados problemas como para poder prescindir de la ayuda de los soldados, mano de obra y figurantes gratis para la película.

-Tendrán que irse, lo siento- se encoge de hombros el italiano. Decidís no protestar, pues en nada ayudaríais a que la película se completase. Alonso entrega la chaqueta de su uniforme y Amelia devuelve la documentación que se le había entregado. Cabizbajos y derrotados, abandonáis la falsa prisión unionista en dirección a la puerta del tiempo. Esperas que, al regresar, no descubráis que se ha producido algún cambio en la Historia que no habéis sido capaces de evitar.

FIN