Alonso se lanza contra el traidor, pero su agilidad ganada en decenas de batallas no es suficiente. Casi por instinto, Gregorio dispara, alcanzando a Alonso en el abdomen. El andaluz se contrae de dolor y Julián se precipita a atenderle.
-Lo… lo siento- se disculpa el antiguo enlace, sinceramente afectado-, no quería que esto ocurriese.
Aún apuntándoos, Gregorio activa su teléfono móvil. Su sabotaje de la sala de control es efectiva y su voz sustituye a la de Armstrong cuando este pisa la superficie de la Luna. En cientos de millones de hogares en todo el mundo se oye un discurso inesperado e inexplicable. Gregorio protesta contra Franco y denuncia la dictadura. Se insta a todos los países a actuar contra ella y a defender a los presos políticos. Se habla de fascismo y de democracia, y esas palabras nunca serán olvidadas.
Una diatriba que cambiará -aún no sabéis cómo- la Historia de España y del mundo.
