Tomas unas chinas del suelo y la arrojas sobre la garita. Una de ellas impacta contra la barrera de metal y el marine se incorpora rápidamente alertado. Aprovechas el momento para acercarte y apoderarte del llavero, pero el soldado reacciona y sientes su mano aferrando tu muñeca. En una situación como esta es imposible que improvises una justificación de lo que estás haciendo. El marine activa la alarma y al momento ves soldados a tu alrededor. Levantas las manos, esperando que tus compañeros detengan a quien sea que esté intentando cambiar la historia. Para ti, este es el momento en el que la misión acaba.

FIN