-Agentes policías- improvisas, desconociendo las maneras propias de este momento histórico-, qué alivio tenerles por aquí. Soy profesor de este liceo, su presencia me tranquiliza… -los grises te miran con recelo- espero poder retomar las lecciones en breve.
-¿Profesor?- inquiere uno, con desprecio.
-Profesor no sé si serás,- dice uno, limpiándose el sudor mientras caes inconsciente- pero rojo cabrón seguro que sí.

Esto no pinta bien. Veamos como continúa.