Tras una hora de incómodo viaje llegáis al pueblo de Fresnedillas. Ubicado en el Este de lo que será la Comunidad de Madrid, los técnicos de la NASA descubrieron que ofrecía un lugar privilegiado por su posición geográfica, entre unas montañas que sirven para capturar y amplificar las débiles señales de comunicación entre la Tierra y las naves de las misiones Apolo. Atravesando el valle que se abre hacia el pueblo, observáis la gigantesca antena de veintisiete metros de diámetro que apunta al cielo con un objetivo que pasará a la Historia. La presencia de la antena contrasta con Fresnedillas, pequeño y característico pueblo castellano, dedicado a la ganadería y cuya construcción más grande hasta el momento era la iglesia del siglo XVII que preside la plaza.
¿Tienes los prismáticos?
