A Braulio le llama la atención vuestra pregunta, pero no desaprovecha la oportunidad de ejercitar la blanda.
-Bueno, ya conocéis mi cafetería, la Braulio´s, que de tanto estar aquí uno se hace medio yanqui. El puesto de control creo que también lo conocéis; junto con la antena es lo más importante de este lugar y siempre encontraréis vigilancia allí. No se puede entrar allí sin dar explicaciones pero los visitantes pueden salir a estirar las piernas o a tomarse un café cuando quieran. La mayoría de los técnicos viven en el pueblo, pero los soldados duermen en las barracas, y alguno de los técnicos echa cabezadas, si se le amontona el trabajo; sin ir más lejos un marine destinado aquí acaba de llegar, me ha pedido un vaso de agua para tomarse una pastilla y se ha ido allí a dormir. Los almacenes contienen mucho material, pero no las armas. Allí están los generadores de la base, pero no los de la antena o los del centro de control; esos son demasiado importantes y tienen un sistema aparte, por si la cosa falla.
-¿Cómo son los americanos que trabajan aquí?
-¿Cómo es su trabajo en la base?
-¿Ha visto a alguien sospechoso, o extraño por aquí?
-La antena se ve perfectamente desde aquí, ¿ha visto si alguien ha subido recientemente?