-Pues sí que he visto a alguien subir a la antena, la verdad- recuerda Braulio-. Poco antes de que entrases he visto a una persona ascendiendo por la escalerilla. Nada fuera de lo común, no te extrañe; siempre está subiendo gente para hacer reparaciones. Pero, la verdad, no le he reconocido.
-Imagino- dejas caer, con fingida indiferencia- que si fuera alguien si autorización, el marine que hemos visto abajo le habría prohibido el acceso.
-Cierto- coincide Braulio, que limpia en la pila unas tazas de café-, pero en ese momento Chris, el chico que está ahí apostado, habia entrado aquí un momento, ya sabes, a echar una meada. Pilla más cerca que los barracones y los chavales ya tienen confianza.
-¿Sería capaz de reconocer a la persona a la que ha visto subir?- inquieres. Braulio niega con la cabeza.
-Se trataba de algo cotidiano, no he prestado demasiada atención.
-¿Cómo son los americanos que trabajan aquí?
-¿Cómo es su trabajo en la base?
-¿Nos puedes hablar de los diferentes edificios que componen esta base?