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Rol Olvidado: El Rol de los Idiotas

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Quiero hoy inaugurar un pequeño apartado en el blog dedicado a esos juegos de rol que, teniendo más o menos pretensiones, con justicia o injustamente, han caído en el saco del olvido, sus nombres apenas nos suenan y se hayan perdido en las estanterías menos frecuentadas de nuestras bibliotecas. Puede que no coincidáis conmigo y que en algunos entornos estos juegos sean venerados y revisitados pero, yo creo que estaréis de acuerdo conmigo, dentro de la categoría de rol olvidado podemos incluir a El Rol de los Idiotas.

El Rol de los Idiotas, junto con El Rol de los Panchitos, es la aportación (no sé si me dejo alguna, y, la verdad, prefiero vivir en la ignorancia) que hizo al mundo del rol la editorial Megara Ediciones. Se trata de un juego de rol “cómico” (las comillas son mías) en la que los jugadores interpretan a Superidiotas, superhéroes increíblemente torpes en un mundo dominado por el mal, el surrealismo y los chistes fáciles. El Rol de los Idiotas se presenta en un manual de tamaño cuartilla, 85 páginas, rústica, con portada a todo color e interior en blanco y negro. Fue creado por J.A. Márquez, e ilustrado por Jesús Martínez del Vas.

El texto del manual está escrito en un estilo gracioso, desenfadado, que te implica rápidamente en el entorno humorístico del juego. O lo pretende. A mi la verdad no se me hace demasiado gracioso y cae demasiado, como decía, en el chiste fácil. ¿Un ejemplo? Veámoslo:

“No sé si seré capaz de vencer a Kingman, es que es muy grande…” (DarkDevil hablando con Súper Spirit Man)

“No te preocupes. Como eres ciego no podrás ver lo grande que es, así que no tendrás miedo” (Súper Spirit Man hablando con DarkDevil)

Chistaco. Pues así, todo el rato.

EL Rol de los Idiotas ofrece la posibilidad de dos formas diferentes, a cuál más bochornosa. Una muy elemental es la de los Puntos Guays. En este formato, los jugadores reciben un valor de 1d6 Puntos (a falta de un nombre mejor) Guays, representados por gominolas, o cualquier otro elemento susceptible de ser robado por

El Sargento Iberia. Búsquense los 10 topicazos presentes

otros jugadores. Los PG se consiguen describiendo cómicamente los errores catastróficos y posiblemente dolorosos, que comenten los personajes. En esta modalidad, se supone que toda acción que pretenda ser llevada a cabo es automáticamente un error. Para que no lo sea, se ha de invertir uno (o varios, según criterio del narrador) para tener éxito. El Narrador puede, según le venga en gana, quitar uno o varios de esos puntos a sus jugadores. ¿A que parece divertido? jajaaja… pues no, no lo es.

La segunda modalidad de juego en El Rol de los Idiotas es el llamado Sistema Ki Vende, llamado, no sin cierto tino, el peor sistema de juego del mundo. Veamos si he entendido el susodicho sistema. Para realizar una tirada, debemos tirar un dado de 30 caras y sumar nuestra puntuación en la Habilidad que esté en juego, para compararla con la dificultad objetivo. A mayor resultado, mejor ejecución… y sí, habéis leído bien, en este sistema se utilizaban dados de 30 caras, de los que, os aseguro, sólo he tenido el que sale en el Formula Dé; ¿por qué se optó por ese tipo de dados, tan poco común, en un sistema que pretende ser sencillo y desenfadado? Quién sabe, a quién le importa.

Las habilidades son influenciadas a su vez por las Características que son seis, a saber, Blandengue, Torpe, Débil, Corto, Tonto y Feo. Como veis, las características se refieren a cosas indeseables y negativas, lo que quiere decir que cuanto más bajas sean, mejor serás. Pero os había dicho que las tiradas elevadas se relacionan con éxitos contundentes, ¿cómo es eso posible si las características bajas son mejores que las altas? ¡Pues porque hay una tabla que convierte los valores de Característica en un número a sumar a tus habilidades, que es más alto cuanto más baja es la característica! O sea, al autor le hacía gracia que los Atributos principales se relacionasen con la ineficiencia y la torpeza, pero nada, luego los conviertes y tienes un sistema de juego de lo más ordinario que además añade complicaciones innecesarias y elementos antiintuitivos.

Al leer esto en las reglas descubrimos en qué se sustenta parte del sentido del humor del autor, que consiste en poner nombres graciosos a las cosas. ¿Para qué poner un nombre clarificador, si puedes poner uno simpático? Bueno, una posible respuesta es que estás explicando las reglas, amigo, y puedes llevar a la confusión al lector. Otra posible respuesta es que los nombres simpáticos hacen gracia la primera vez. La novena vez que te dicen que tires “Dar Hostias con Cosas que hacen ¡Pum!” dejas de sonreír por cortesía y suplicas al Narrador que lo llame Disparo. ¿Ejemplos de Habilidades? Pues está “Elemental mi querida Meg”, “Mendigo, ¿dónde puedo…?”, “Observación del mundo circundante” o (cágate lorito) “Chuwaka es un wookie”.

Venga, cabrones, os reto a que adivinéis cómo han llamado en este juego a la Defensa. En serio, ya os he contado algo de cómo está escrito este manual, haced un intento. Un disparo a ciegas…

¿Ya?

Pues habéis fallado. La defensa en este juego se llama SQTPQLVNMD. Os lo juro por Dios. SQTPQLVNMD es la Defensa, y responde al acrónimo de “Suerte Que Tengo Para Que Los Villanos No Me Den”. Ahí está. No hace gracia ni la primera vez que lo vez. Y así sale, con todas sus letras, en la ficha de personaje.

Esto me hizo gracia. Los ricachones suben a un globo-casino a hacer competiciones de comer hamburguesas. Si en todas las imágenes que he elegido sale gente comiendo no es una sutil crítica ni una constante; es una casualidad

Y ya está. El sistema de El Rol de los Panchitos tiene más cosas, como puntos de Lado Chungo, Puntos de Vicio o Motes, pero vamos, en general es un conjunto de reglas bastante ordinario (aunque quizá eficaz) y pobremente explicado.

También hay lugar en este manual para algo de trasfondo, con los superidiotas más destacados (conversiones chorras de superhéroes conocidos) y descripción de Doritópolis, la ciudad en la que se desarrolla este despropósito de juego. Podrían haberle dedicado un espacio al desarrollo de alguna aventura como ejemplo e introducción al juego, pero claro, esa habría sido una buena idea y los desarrolladores decidieron no considerarla.

Como detalles positivos, El Rol de los Idiotas, aunque es un manual que no lega a las cien páginas, tiene una buena maquetación con un tamaño de letra y de tablas adecuado. Esto parece lo mínimo que se puede pedir a un producto por el que te están cobrando, pero después de lo visto en Gran Héroe uno aprende a no dar nada por supuesto. Lo que más me ha gustado del juego han sido las ilustraciones, que vienen de la mano de Jesús Martínez del Vas, que me encanta desde que leyese las historietas de Bok en La Gaceta Universitaria. En El Rol de los Idiotas encontramos unas historietas introductorias dibujadas por él, así como bastantes ilustraciones de personajes y escenarios que convierten este juego en más entretenido de hojear que de leer.

El Rol de los Idiotas es el primero de los juegos de rol que recordamos del olvido. Una vez repasado, volvamos a dejar que descanse.

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Comentarios
  1. Starfox

    Cuanto daño hacen estos post al rol patrio….
    Esperaré ansioso el comentario de pokethulhu a ver si Globin sigue en tan desanimoso estado literario…

    Una vergüenza es esto, una vergüenza

    • Goblin Voyeur Goblin Voyeur

      Coño es verdad, el Pokethulhu, valiente mierda. Te tomo la palabra :D

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