Notas el teléfono móvil vibrando en tu bolsillo.
-Salvador, ¿tenéis alguna noticia?
La voz del subdirector responde al otro lado de la comunicación con su habitual profesionalidad.
-Hemos pasado vuestra información a nuestro departamento de telecomunicaciones. Creen haber dado con algo que puede les sirva de utilidad. Gregorio ha vinculado su mecanismo de interferencia a una frecuencia determinada. Si conseguimos que el Apolo 11 altere la frecuencia de sus comunicaciones, lo tendrá difícil para continuar interviniéndola.
Amelia no lo ve claro.
-¿Y cómo conseguimos que cambie de frecuencia? Aunque el director nos crea, aún dependeremos de que Houston dé el visto bueno.
Alonso lo ve todo más sencillo.
-¿Por qué no llamamos al Apolo?- Julián y Amelia le miran sin dar crédito-. Tenemos una antena y un teléfono, ¿verdad?
Intentáis poneros en contacto con el Apolo para pedirles que cambien la frecuencia de comunicaciones