-Aquí estamos los cuatro- dice Gregorio, jugueteando con su móvil-; los únicos en el mundo que estamos seguros de que el Apolo 11 cumplirá su objetivos, y los únicos que sabemos que algo inesperado puede pasar.
-Déjate de tonterías, Goyo, nos vamos para Huesca.- le espeta Julián-. No vamos a permitir que reescribas la Historia a tu capricho.
El enlace del Ministerio se niega a aceptar el fracaso de su plan. De la parte trasera del pantalón saca una pistola. Parece el modelo del ejército americano, y ahora os apunta.
-Veintiuna horas, veintisiete minutos- consulta su reloj-. Dadme cinco minutos, luego me pondré en vuestras manos.
Alonso se contrae listo para lanzarse contra él, pero, ¿sería prudente? ¿Existe otra alternativa?